México se unió a Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y otros países para establecer medidas frente al exceso de producción industrial que afecta la competencia comercial, principalmente en sectores como el automotriz, químico y tecnológico, donde los subsidios gubernamentales pueden generar condiciones desiguales en los mercados.
Así lo indicó la Mtra. Daniella Martínez Rodríguez, CEO del corporativo TLC Asociados, quien explicó que el acuerdo suscrito el pasado 7 de octubre por 15 economías representa un nuevo escenario para las empresas mexicanas.
Lo anterior, dijo, debido a que se anticipa una mayor vigilancia sobre el origen de los insumos y las condiciones bajo las cuales se comercializan, aunque por ahora no establece nuevos aranceles ni obligaciones aduaneras.
“No estamos ante una medida que obligue a las empresas a cambiar proveedores, sino ante una señal de que las cadenas productivas tendrán cada vez mayor escrutinio y será indispensable conocer quién fabrica realmente los insumos, dónde se producen y bajo qué condiciones económicas llegan a México”, señaló.
La especialista comentó que los primeros sectores sujetos a trabajos conjuntos serán automóviles y vehículos eléctricos, baterías, productos químicos, semiconductores y paneles solares, para lo cual los países participantes intercambiarán información y desarrollarán mecanismos de análisis antes de diciembre de 2026.
Daniella Martínez enfatizó que esta iniciativa representa un desafío para la industria nacional, sobre todo para las empresas IMMEX de los sectores automotriz, electrónico y químico, ya que una parte de sus procesos depende de componentes provenientes de Asia.
En ese sentido, recomendó a las compañías revisar la procedencia de sus mercancías, identificar a sus fabricantes y evaluar posibles apoyos gubernamentales en las cadenas de suministro, además de considerar que cualquier nueva cuota compensatoria, salvaguardia o restricción deberá establecerse mediante los procedimientos legales correspondientes.
“México tiene que defender a su industria cuando existan prácticas que realmente distorsionen el mercado, pero debemos evitar que el origen chino de un producto o la existencia de un incentivo gubernamental se conviertan automáticamente en una presunción de incumplimiento”, afirmó.
Finalmente, la CEO de TLC Asociados consideró que esta coordinación internacional puede favorecer los objetivos del Plan México mediante el desarrollo de proveedores nacionales y regionales, por lo que exhortó a las empresas a fortalecer la trazabilidad de sus insumos y prepararse para posibles cambios comerciales, sin comprometer su capacidad competitiva.



