Ante el crecimiento de la población adulta mayor y los riesgos asociados al envejecimiento, especialistas destacaron la importancia de implementar programas preventivos enfocados en conservar la movilidad, fuerza y autonomía física para mejorar la calidad de vida y reducir complicaciones futuras.
El director de Lung Fisioterapia, Sergio González, informó que muchas personas acuden a terapia únicamente cuando ya existe dolor o una lesión, aunque la prevención representa una de las herramientas más efectivas para evitar limitaciones físicas y mantener la funcionalidad en esta etapa de la vida.
Indicó que a través de evaluaciones y ejercicios personalizados es posible disminuir riesgos relacionados con caídas, pérdida de fuerza muscular, problemas de equilibrio, rigidez articular y dificultades para caminar o realizar actividades cotidianas.
“Pequeñas acciones hoy pueden hacer una gran diferencia mañana, ya que un adulto mayor activo tiene mayores probabilidades de conservar su independencia y mantenerse seguro en sus actividades diarias”, expresó.
El fisioterapeuta comentó que el programa preventivo contempla ejercicios de fuerza y equilibrio, movilidad, flexibilidad, entrenamiento funcional y reeducación de la marcha, además de terapias complementarias de acuerdo con la valoración de cada paciente.
Explicó que cada sesión se adapta a las necesidades físicas del adulto mayor con el objetivo de mejorar su seguridad, capacidad de movimiento y confianza al momento de desenvolverse en su entorno cotidiano.



