El puerto de Ensenada, uno de los principales destinos de cruceros en el Pacífico mexicano, avanza en un proyecto para construir un tercer muelle especializado en la terminal Ensenada Cruiseport Village (ECV). La iniciativa busca adaptar la infraestructura a las embarcaciones turísticas de mayor tamaño que caracterizan la industria actual.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) llevó a cabo recientemente una reunión pública de información como parte del proceso de evaluación de impacto ambiental. En la sesión, autoridades ambientales y representantes de la empresa promotora expusieron detalles técnicos del proyecto, enfatizando la importancia de la participación ciudadana en la revisión de posibles efectos ambientales.
El Muelle 3 se ubicaría en la zona sur del recinto portuario y permitiría el atraque de cruceros de hasta 365 metros de eslora. Actualmente, el Muelle 1 soporta buques de hasta 335 metros y el Muelle 2 llega a 350 metros, por lo que la nueva estructura ampliaría significativamente la capacidad operativa del puerto frente a la evolución de la flota de cruceros.
La obra abarcaría aproximadamente 15.98 hectáreas e incluiría infraestructura marítima para maniobras seguras, pasarelas de pasajeros, áreas operativas, instalaciones eléctricas, vialidades internas y un módulo de servicios sanitarios.
Además, contempla dragado del fondo marino hasta unos 11 metros de profundidad para facilitar el acceso de las naves más grandes, con un periodo de construcción estimado en 12 meses y una vida útil proyectada de 50 años.
En 2025, el puerto de Ensenada registró un fuerte repunte en el turismo de cruceros: más de 1.3 millones de pasajeros arribaron en cerca de 360 escalas, lo que representó un incremento del 41.7% en comparación con el año anterior, según datos de la Secretaría de Turismo (Sectur). Este flujo posiciona a la ciudad como un referente en el segmento en el país.
La llegada de cruceristas generó una derrama económica aproximada de 1,200 millones de pesos (entre 60 y 75 millones de dólares), con impactos directos en transporte, comercio, gastronomía y servicios turísticos. Cada pasajero gasta en promedio entre 63 y 72 dólares durante su visita, y entre el 73% y el 80% desciende a tierra, mientras que cada crucero aporta entre 200 mil y 300 mil dólares por escala.
El proyecto responde al crecimiento sostenido de la industria de cruceros, que tiende a operar embarcaciones con mayor capacidad y dimensiones. Con esta ampliación, Ensenada busca mantener su competitividad regional y maximizar los beneficios económicos locales derivados del turismo marítimo, aunque el proceso ambiental continúa abierto a observaciones ciudadanas.



