El entorno económico y fiscal para 2026 se perfila como uno de los más complejos de los últimos años, ante un escenario de desaceleración económica combinado con un enfoque recaudatorio más estricto por parte de la autoridad.
Lo anterior se abordó en la reunión mensual de socios de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Tijuana, Tecate y Rosarito (COMICE
TTR), que preside Victor González, en donde estuvieron como invitados el C.P. Hiram de la Torre Hernández y el C.P. Ramón Ramírez Tirado, de la firma Crowe, con el tema «Reformas fiscales, entorno económico y fiscal 2026».
Hiram de la Torre, socio de la práctica fiscal de Crowe, explicó que las reformas recientes no contemplan nuevos impuestos, pero sí otorgan mayores facultades de control a la autoridad tributaria.
«Estas reformas obedecen a un tema recaudatorio; se están otorgando herramientas muy importantes a la autoridad, que le permitirán exigir de manera unilateral el pago de impuestos, incluso mediante auditorías exprés que pueden resolverse en plazos muy cortos», advirtió.
El especialista detalló que entre los nuevos mecanismos se contempla la cancelación de sellos digitales para facturación y la implementación de auditorías relámpago, que pueden concluir en un plazo de 24 días, enfocadas principalmente en la detección de facturas por operaciones inexistentes.
Añadió que el contribuyente tendría apenas 30 días para corregir su situación fiscal y cubrir impuestos omitidos, lo que representa un reto significativo para las empresas, especialmente si se trata de operaciones de años anteriores.
De la Torre agregó que el sector de la construcción enfrenta un panorama aún más delicado, debido a la disminución tanto de inversión privada como pública, así como a la desaceleración en sectores como la maquiladora, lo que reduce la demanda de nuevos parques industriales y proyectos de infraestructura.
Por su parte, Julio César Urías, vicepresidente de COMICE TTR, indicó que el sector mantiene una expectativa moderada para 2026, con un crecimiento estimado cercano al 0.90%, aunque confió en que las empresas locales puedan mantener niveles similares a los de 2025.
«Yo pienso que los locales, los bajacalifornianos, vamos a andar muy similares al 2025, porque hay confianza en que haya participación para las empresas del estado en los proyectos que vienen, especialmente en obras de reencarpetado y mantenimiento», comentó.
Mencionó que existe comunicación con autoridades municipales para procurar que los proyectos públicos contemplen la participación de empresas locales, lo cual permitiría mantener el empleo y la actividad económica en la región.
Finalmente, coincidió en que, ante un entorno fiscal más estricto y una economía desacelerada, será fundamental fortalecer la planeación financiera, la asesoría especializada y la coordinación entre sector público y privado.



